Ananda Yoga International

Entendiendo el Yoga

Yoga proviene de la palabra sánscrita yuj significa yugo o enlazar y a menudo se interpreta como “unión”. El Yoga es una filosofía de vía, no una religión, que inició en India hace unos cinco mil años. Un hombre que practica yoga se llama un yogui, una practicante, yogini.

Hoy en día la mayoría de las personas que practican yoga se dedican a la tercera rama, asana, que es un programa de posturas físicas diseñadas para purificar el cuerpo y proporcionar la fortaleza física y la resistencia necesaria para largos períodos de meditación. Otros dos ramas conocidas son las técnicas de respiración y meditación.

Las revistas y los medios nos bombardean a diario con imágenes de hombres y mujeres “ideales” y el yoga no es la excepción. Para muchos la imagen del yoga se relaciona con figuras femeninas longilíneas, súper flexibles y en óptima condición física.  Por ello, mucha gente piensa que debe ser flexible para iniciar la práctica del yoga, sin embargo cada cuerpo encuentra un espacio en esta práctica que le ayudará a mejorar su flexibilidad. En realidad el yoga no es sólo para mujeres o para gente delgada y flexible; de hecho es todo lo contrario, los que más se benefician de esta práctica milenaria es la gente que no es delgada y/o flexible.

El entrenamiento te hace adquirir más agilidad mejorando fortaleza, coordinación y salud cardiovascular, así como la confianza en tí mismo, logrando el bienestar general. Te propongo explorar una gran variedad de posibilidades con esta prueba de 7 días sin costo. Allí encontrarás todo tipo de figuras, niveles de flexibilidad y condiciones físicas variables … además hay hombres!

La mejor forma de iniciarte en el yoga es encontrando una clase adaptada a tu persona, con frecuencia una clase de principiantes es un buen inicio. Pero también debes tomar en cuenta tu edad y estado físico general, pues la dinámica de las clases varía según tengas deseos de ejercitarte o de moverte poco, tengas un cuerpo que requiere atenciones particulares (peso, lesión, embarazo…), estés en búsqueda de crecimiento interior u otra cosa. 

Al concluir una clase que corresponde a tus necesidades, percibirás la sensación de bienestar que sabe aportar esta disciplina. Por eso es importante que tomes el tiempo de evaluar lo que quieres, pues a fin de cuentas el yoga es para todos no importa género, edad, religión o condición física.

A diferencia del estiramiento u otros ejercicios físicos, el yoga es más que posturas físicas, es una práctica que vincula el movimiento del cuerpo y las fluctuaciones de la mente al ritmo de la respiración. La conexión de esos tres aspectos hace llevar la atención hacia nuestro interior y nos volvemos más conscientes de las experiencias del momento presente. La conciencia que cultivamos es lo que hace que el yoga sea una práctica, en lugar de un deber o un objetivo que se debe completar. Con la práctica del yoga el cuerpo y también la mente se vuelven más flexibles.

por

Yira Carrasco-Kemlin

RYT 500, E-RYT200, YACEP, AYS

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