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Ética, cómo mantener la integridad en cinco situaciones

Escúchalo aquí:

Cómo manejar situaciones poco éticas de manera efectiva y mantener tu integridad en todo momento en un mundo cada vez más competitivo.

¡Hola y bienvenido a este episodio sobre ética profesional y buenas prácticas! Hoy te presento algunos ejemplos de situaciones en las que podrías encontrarte, te hablo sobre la importancia de mantener estándares éticos en nuestros negocios y cómo hacerlo de manera efectiva.

Siendo emprendedores, la ética es fundamental para construir una comunidad saludable y sostenible. Aún más estando en sectores como el yoga, el bienestar y la espiritualidad. Estoy emocionada de presentar este episodio que te proporcionará herramientas útiles para llevar una práctica ética y comprometida con los valores espirituales que defiendes.

Como en todas las áreas, a veces las personas se ven tentadas a comprometer su ética para obtener ganancias o fama. Pero, es esencial recordar que nuestras acciones pueden afectar la vida de otros y, por lo tanto, debemos actuar con la máxima ética en todo momento. Si alguna vez te encuentras en una situación difícil, pregúntate: “¿Esta acción es beneficiosa para todos los involucrados?” Si la respuesta es no, entonces deberías reconsiderar tu decisión. Faltar a tu integridad ética tarde o temprano te alcanza, no sólo porque te afecte las finanzas, sino peor aún porque te quedará en la conciencia.

Hablar de ética profesional en el ámbito del bienestar resulta a veces difícil, pues tenemos la percepción de que todos los actores son profundamente buenos y altamente éticos. Sin embargo, lamentablemente, no es así… lo siento, si te acabo de quitar la venda de los ojos y te he mostrado esta cruda realidad: la competencia feroz y la tentación de comprometer nuestros principios.

Como emprendedores, somos responsables de la salud y el bienestar de nuestros clientes. Es vital que actuemos con integridad y honestidad en todo momento para protegerlos y mantener la integridad de nuestra industria. Sí, tus acciones no sólo te afectan a ti, sino que también afectan a la industria en que trabajas. Es un proceso aprender a mejorar tus ingresos mientras mantienes ética profesional y buenas prácticas. Para ilustrar, te comparto a continuación cinco situaciones aplicables tanto a individuos, como estudios de yoga o espacios de negocio:

Ejemplo 1: Aceptar un cliente cuando sabes que no puedes ayudarlo o no estás calificado para hacerlo, solo por ganar dinero.

Cierto es que obtendrás ganancias económicas que podrían ser importantes para tu negocio, se ampliará tu cartera de clientes y hasta puede darte la oportunidad de aprender cosas nuevas que podrías aplicar en futuros proyectos. Pero por otro lado, si aceptas un cliente cuando sabes que no puedes ayudarlo, o no estás calificado para hacerlo, puede requerir mucho tiempo y esfuerzo, lo que podría distraerte de otros proyectos y hacerte perder tiempo valioso. O, peor aún, es probable que el resultado no sea satisfactorio y esto podría generar una mala reputación para tu negocio y reducir la confianza que otros clientes tienen en ti.

Entiende el alcance de tus prestaciones, reconoce tus limitaciones dadas por tu formación o experiencia, y sobre todo no exageres tu experiencia, debes ser honesto con el cliente y sugerirle otros profesionales calificados que puedan ayudarlo mejor, te aseguro que ganas mucho más. Mira esa situación de aceptar tus limitaciones, quizás como una inspiración para trabajar en obtener las certificaciones necesarias y entonces ofrecer servicios en otras áreas.

Ejemplo 2: La venta agresiva para recomendar o convencer a tus clientes de que compren productos o servicios que no necesitan realmente, sólo porque ganarás una comisión.

Cuando miras esta estrategia a corto plazo puedes generar ingresos adicionales para tu negocio y aumentar tus comisiones. Pero las repercusiones a la larga son dolorosas, es posible que el cliente se sienta insatisfecho con la compra y con la experiencia en general o si se siente presionado para comprar algo que no necesita o no quiere, es posible que no vuelva a comprar de tu negocio en el futuro y que incluso haga reseñas negativas a otros clientes potenciales.

Cuando trabajas con empresas afiliadas, debes informar a tus clientes de manera verbal o escrita, hasta con un simple comentario de enlace afiliado o empresa afiliada. Esto deja claro que percibes comisión por recomendar la compra del producto o servicio, lo que es una forma de ingreso residual muy común para los emprendedores. Lo menciono porque es importante para mantener la transparencia y confianza.

No quiero que entiendas esto como un “no vendas”, por el contrario, no debes temer vender, porque la venta es lo que hace vivir tu negocio, pero es mejor buscar estrategias de ventas que sean éticas, que generen confianza y lealtad en tus clientes y que les brinden una experiencia satisfactoria.

Ejemplo 3: La guerra de precios. La guerra de precios, que es una estrategia en la que los competidores bajan los precios de sus productos o servicios para ganar más clientes o para expulsar a los competidores del mercado, es un arma de doble filo.

Cuando se baja el precio de los productos o servicios, es posible atraer a más clientes que antes no consideraban la oferta por el precio anterior, al atraer a más clientes a través de precios más bajos, se puede ampliar la base de clientes y tener más clientes potenciales para ventas futuras. Pero también la guerra de precios puede afectar la imagen de la marca y dar la impresión de que ofreces productos o servicios de baja calidad. Si tu negocio no puede mantener los precios bajos, es posible que los clientes que fueron atraídos por las ofertas migren a otros competidores cuando los precios suban. Los bajos precios pueden ser una estrategia no sostenible y afectar negativamente los márgenes de beneficio del negocio y reducir su rentabilidad, llevándolo a la quiebra.

Si te estás introduciendo en un mercado o quieres conquistar un cliente y tu estrategia es bajar el precio, tanto como sea necesario para obtener ese trabajo, entiende que te estás perjudicando a ti mismo porque dudas de tu valor real, comprometes tu palabra porque haces fluctuar tus precios a la voluntad de tus clientes, pero también estás afectando el precio del mercado en que laboras, y por ende afectas a tus colegas, para futuras transacciones. Tu acción para obtener un trabajo hoy, afecta tu propio precio en el futuro, así como lo oyes!

Como emprendedor, es importante considerar cuidadosamente las implicaciones a largo plazo de cualquier estrategia de precios antes de implementarla en tu negocio. Es importante buscar estrategias que permitan aumentar la rentabilidad y la fidelización de los clientes a largo plazo, sin dañar la imagen de marca o reducir los márgenes de beneficio.

Ejemplo 4: Las prácticas engañosas para atraer a más clientes. Se presentan en forma de ofertas o promociones que atraen clientes interesados en, digamos, probar tus prestaciones o servicios, estudio de yoga u otro negocio. En esa promoción ofreces resultados o utilizas imágenes engañosas de antes/después para manipular y explotar la vulnerabilidad y desconocimiento de los clientes. Si abres los ojos vas a encontrar un montón de promociones que ofrecen resultados milagrosos.

Otra práctica engañosa, y a veces bastante disimulada, es el plagio. Copia de web, contenido, cursos, estrategia de marketing, etc., donde se adoptan como propias las prácticas de otros negocios.

En estos casos, los clientes pierden la confianza en ti, o en tu estudio de yoga o espacio de negocio, y en tu ética y valores. Esto puede tener un impacto negativo en la reputación a largo plazo y en la lealtad de los clientes. Y más importante aún, puede afectar la imagen general del yoga (o cualquiera que sea tu sector), lo que puede tener un impacto negativo en la comunidad y en la percepción del público de una práctica holística y saludable.

Ejemplo 5: Abuso de poder y falta de respeto de los límites. Las relaciones interpersonales son complejas y nuestro medio no escapa a ello. Así la interacción entre profesor/estudiante, o si prefieres emprendedor/cliente, se ve afectada por conductas inapropiadas con consecuencias para las partes involucradas.

En este binomio las propuestas para iniciar relaciones inapropiadas o manipuladoras son comunes, una de las partes usa su posición de poder para obtener algún tipo de beneficio personal. Sí, quizás otras más que pueda tomarte por sorpresa! Algunos ejemplos para despertar tu atención:

  • Invasión de la privacidad, tu cliente quiere saber todo sobre ti o te espía a través de las RRSS o viceversa, quizá eres tú quien lo hace;
  • Manipulación emocional, en forma de tristeza, dependencia, solicitud de ayuda económica, intimidación y otras tantas formas de chantaje que usamos para obtener lo que queremos … y te aseguro hay gente muy inventiva en esta área;
  • Falta de respeto a valores y creencias de la otra persona, en forma de discriminación, burla, comentarios u opiniones sin tacto o imposición de puntos de vista;
  • Acoso sexual, uso inapropiado del lenguaje y el comportamiento, una barrera fina y a veces fácil de transgredir para algunos.

Es necesario establecer límites claros entre las partes, para algunos estos límites parecen claros, para otros habrá que demarcarlos, la intención es evitar cualquier comportamiento que tenga consecuencias emocionales, psicológicas y físicas para una de las partes.

Espero que estos ejemplos te ayuden a identificar situaciones que pudieran comprometer tu ética y puedas mantener tu integridad en todo momento. Estimo que mantener altos estándares éticos es crucial para el éxito a largo plazo, incluso cuando la competencia es feroz y la tentación de comprometer nuestros principios es alta. Si alguna vez te encuentras en una situación difícil, recuerda preguntarte si tu acción es beneficiosa para todos los involucrados.

Como emprendedores, debemos actuar con integridad y honestidad en todo momento. Recuerda, la ética y la integridad son la base para un negocio exitoso y al trabajar juntos podemos crear una comunidad más fuerte, respetuosa y ética para el bien de todos.