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Cómo fijarte objetivos para tener un negocio exitoso

Escúchalo aquí:

En este episodio descubrirás los elementos que necesitas para avanzar de manera certera hacia un negocio próspero.

Un tema recurrente en el mundo del emprendimiento es cómo lograr avanzar tu negocio de manera constante. Y de una vez me vienen a la mente dos aspectos: la disciplina y los objetivos.

Cuando falta la disciplina, dejas de lado las tareas, lo que puede dificultar lograr lo que quieres. Te afecta a nivel personal, pero también puede afectar las relaciones con otras personas. Por ejemplo, si alguien no es disciplinado en el trabajo, puede tener problemas para cumplir con sus obligaciones, lo que afecta su relación con los compañeros de trabajo y superiores. La disciplina también es importante para evitar tomar decisiones precipitadas que puedan tener consecuencias negativas. Tratar de controlar una vida caótica y sin rumbo aumenta el estrés y la ansiedad y además se revela ser bastante agotador.

Por otro lado, sin objetivos es más difícil que encuentres motivación para hacer las cosas y puede ser más fácil dejar de lado tus responsabilidades. Además, se hace más difícil saber qué camino tomar y con más facilidad pierdes el rumbo o te sientes indeciso; como consecuencia, aumenta el estrés y la ansiedad. Los objetivos te proporcionan una motivación para seguir adelante y trabajar hacia algo específico, te ayudan a tomar decisiones, ya que te proporcionan un marco de referencia para saber si una decisión te acerca o aleja de lo que quieres alcanzar.

Ahora, ¿sabías que no es falta de disciplina para alcanzar tus objetivos lo que más te afecta, sino más bien el no tener objetivos? Y hablo de objetivos claros de hacia dónde quieres ir.

Por ejemplo, cuando percibes un salario mensual, conoces tus ingresos y estimas tus gastos… esto si eres buen administrador de tus finanzas, porque algunas personas no lo hacen y no saben dónde están sus finanzas hasta que ven el saldo de la tarjeta cada mes. Sin embargo, cuando tienes un negocio es una tarea obligatoria poder tener visibilidad de dónde estabas, dónde estás y proyectar a dónde quieres ir.

Es necesario tener una brújula para mantener o rectificar el curso de tu emprendimiento. Cuando te fijas objetivos tangibles, esto puede ser en forma de nuevos contactos, nuevos clientes, conversión de contactos en clientes, reenganche de los clientes existentes, nivel de gastos o ingresos, crecimiento de la audiencia o del número de inscritos a tus listas de email, etc., lo que sea que puedas medir, la clave es fijarte objetivos tangibles para saber si tus acciones te están llevando por el camino deseado y, si no, pues tomar acciones para moverte hacia la dirección apropiada.

Debes tener una visión a largo plazo, porque cuando llevas tu negocio, como dice una expresión francesa, “con la nariz en el timón”, queriendo significar que no ves más allá de tu propia nariz, todo se nubla, vives ahogado/a por el día a día y es más difícil avanzar. En el principio de nuestro emprendimiento somos todólogos, debemos ocupar todas las posiciones, desde atender llamadas y responder mensajes, pasando por diseño, marketing, manejo de redes y web, contabilidad, hasta lo que es la esencia de lo que hacemos, la composición de nuestras clases o cursos y la calidad de nuestra enseñanza, de nuestra entrega. Es agotador, lo reconozco y lo sé.

Pero, tu capacidad para avanzar será mucho más fuerte si tienes objetivos claros. Tener la visión de lo que deseas hacer, alcanzar, lograr o tener, ayuda a crear un contexto para tener aguante, hacer sacrificios e incluso ser más disciplinados. El tener un objetivo claro nos lleva a crear el contexto apropiado para alcanzarlo. Si te dejas a la deriva, tu mente te llevará a lo que es más cómodo, porque como te mencionaba en un episodio anterior, el trabajo de tu mente es mantenerte seguro y esa seguridad es evitar el esfuerzo y la fatiga. Algunos simplemente no hacen nada, otros se sumergen en distracciones banales ojeando las redes sociales y los procrastinadores creativos inventan mil y una cosas que hacer para llenar su tiempo y no ir a lo que deben hacer.

Mientras más claros son tus objetivos a largo plazo, más fácil se hace tomar las decisiones correctas en el corto plazo. Pues evalúas si tus decisiones te acercan o te alejan de los objetivos a largo plazo y puedes, en consecuencia, decir con más facilidad lo que debes hacer y lo que no. Este es el resultado de una perspectiva a largo plazo.

Cada mes es una tarea algo tediosa que debo hacer: sacar las cifras para saber en qué dirección se está moviendo el negocio, revisar o crear los embudos que están atrayendo a clientes potenciales, asignar más recursos a los más efectivos y evaluar qué pasa con los menos efectivos. Sí, lo sé, suena tedioso y en cierta medida lo es, pero es la única herramienta que me dirá con exactitud dónde estoy, no es una sensación, es una realidad. Lo puedo comparar a lo que me pasa cuando juego al golf: si los últimos hoyos han sido buenos, salgo del campo feliz y luego tengo que mirar la tarjeta para saber la puntuación real y no quedarme sólo en la impresión de que ha sido un buen partido. Es confrontar la sensación a la realidad, aunque a veces esta realidad sea dura de enfrentar. Tienes que validar tus impresiones con la realidad.

Puedes hacer un cálculo, en tu herramienta preferida, de los ingresos, gastos fijos y variables, pasar raya y ver el total, lo que escuché a alguien llamar la contabilidad cavernícola por su sencillez. Este ejercicio me permitió conocer la situación exacta del primer mes que operé el estudio de yoga. Los estudiantes llegaban, algunas clases se llenaban y tenía la impresión de que todo iba viento en popa. Sin embargo, cuando mi asesor me hizo presentar los números, pues me di cuenta de que el balance del primer mes, después de cubiertos los gastos, había sido de apenas $50. Esto sin pagarme las numerosas horas trabajadas en ese nuevo proyecto. Decía y repetía a mi asesor, pero ¡tengo la impresión de que es más! Sin embargo, los números me hicieron ver la realidad y gracias a ello pude reforzar las áreas que lo necesitaban para mejorar considerablemente en los meses siguientes el balance.

Fijar objetivos es una parte importante del proceso de planificación de cualquier emprendimiento. Los objetivos deben ser específicos, alcanzables, medibles, relevantes y limitados en el tiempo. Aquí hay algunos pasos que puedes seguir para fijar objetivos para tu emprendimiento:

  1. Identifica tus metas a largo plazo. ¿Cuál es el propósito final de tu emprendimiento? ¿Qué quieres lograr a largo plazo?
  2. Divide tus metas a largo plazo en objetivos a corto plazo. Esto te ayudará a dividir tus metas en pasos más manejables y a mantener el foco en el presente.
  3. Asegúrate de que tus objetivos sean específicos. ¿Qué es lo que quieres lograr exactamente? ¿Cuánto tiempo te llevará alcanzar cada objetivo? ¿Qué necesitas hacer para lograrlo?
  4. Asegúrate de que tus objetivos sean alcanzables. Tus objetivos deben ser desafiantes, pero también deben ser realistas dadas tus circunstancias actuales.
  5. Asegúrate de que tus objetivos sean medibles. ¿Cómo sabrás cuándo has alcanzado cada objetivo? ¿Qué medidas puedes utilizar para evaluar tu progreso?
  6. Asegúrate de que tus objetivos sean relevantes. ¿Por qué es importante alcanzar cada objetivo? ¿Cómo contribuye con tus metas a largo plazo?
  7. Asegúrate de que tus objetivos sean limitados en el tiempo. Establece una fecha límite para cada objetivo, así puedes mantener el foco y motivarte a trabajar de manera efectiva.

 

Recuerda que fijar objetivos es un proceso continuo y evolutivo. Debes revisar y actualizar tus objetivos a medida que avanzas en tu emprendimiento.

Con esta conversación quiero invitarte a que des prioridad a lo que importa y la tarea de fijarte objetivos claros es primordial para conocer de manera palpable la evolución de tu emprendimiento, así que a trabajar.