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POR QUÉ ES IMPORTANTE LA FORMA EN QUE COMES

La forma en que nos alimentamos tiene un impacto significativo en nuestra digestión, según el Ayurveda.

Un estudio reciente publicado en Pediatric Obesity respalda esta afirmación al encontrar que los niños que comen rápidamente tienen un mayor riesgo de obesidad infantil en comparación con aquellos que comen despacio. Los niños que no responden adecuadamente a las señales de saciedad, muestran poco interés en el sabor de los alimentos o tienen dificultades para controlar la velocidad de su ingesta, son más propensos a aumentar de peso y experimentar antojos.

Este problema no se limita solo a los niños, ya que nuestros hábitos alimenticios se establecen desde temprana edad. Por ejemplo, en estudios vemos que los adultos que comen rápido y de manera apresurada también enfrentan un mayor riesgo de obesidad. La velocidad de la ingesta de alimentos está directamente relacionada con el riesgo de aumento de peso en adultos. Por lo que se ha encontrado que comer despacio está asociado con un peso equilibrado. En un estudio realizado con jóvenes adultos sanos, aquellos que comieron lentamente consumieron un 25% menos de calorías de los bocadillos y experimentaron una sensación de saciedad más duradera.

Estos hallazgos destacan la importancia de tomar conciencia de nuestros patrones de alimentación y practicar el comer de manera más consciente y pausada. Comer despacio no sólo puede ayudarnos a controlar nuestro peso, sino también a mejorar nuestra digestión y disfrutar más de los alimentos.

Según Ayurveda, hay tres cualidades mentales y emocionales llamados sattva (pacífico), rajas (agitado) y tamas (pesado). Estos tres estados mentales se aplican a todos los aspectos del comportamiento, el estilo de vida y la psicología. También se aplican a cómo comemos y cómo la comida puede guiarnos hacia un estado más pacífico. Una vez más, la ciencia respalda la antigua sabiduría de comer despacio como un medio para la satisfacción, la salud y el bienestar.

Comer sattvica o pacíficamente:

Comer de manera lenta y relajada activa el sistema nervioso parasimpático, necesario para una digestión adecuada, mientras que comer apresuradamente afecta negativamente la capacidad de digerir. La alimentación sáttvica se caracteriza por ser tranquila, consciente y placentera, fomentando la conexión con los sabores y sensaciones de los alimentos. Esta forma de comer puede brindarte una experiencia positiva y equilibrada, generando alegría y bienestar.

El enfoque sáttvico promueve la importancia de comer de manera lenta y consciente, activando el sistema nervioso adecuado para la digestión. Se busca crear una conexión plena con la comida, experimentando los sabores y sensaciones, y así obtener una experiencia energética y equilibrada.

Comer rajásica o agitadamente:

Experimentar una alimentación rajásica implica adoptar una mentalidad que busca satisfacción a través de la estimulación de nuestros sentidos. En este enfoque, la liberación de dopamina, la hormona del placer, juega un papel crucial para sentirnos satisfechos con la comida y la vida en general. La alimentación rajásica se caracteriza por buscar una fuerte estimulación, sin apreciar los sabores sutiles. Por ejemplo, los antojos son típicos de esta mentalidad y suelen ser satisfechos con alimentos dulces, salados o picantes en exceso. Además, la alimentación rajásica se caracteriza por ser rápida y apresurada, y suele estar asociada con el aumento de peso.

Comer tamásica o pesadamente:

Adoptar una alimentación tamásica implica tener una mentalidad de retiro. En este estado, el sistema nervioso se aleja del estrés y busca protegerse y sanarse, debido a la estimulación excesiva de la química de recompensa, experiencias traumáticas, consumo de drogas o estimulantes.

El comportamiento asociado con la mentalidad tamásica implica retirarse del conflicto o la estimulación. Descansar profundamente para promover el sanar puede ser un comportamiento saludable en este sentido, pero también existen conductas poco saludables, como el abuso de drogas, el consumo excesivo de alcohol, el aislamiento y la alimentación descontrolada. Las personas que siguen una alimentación tamásica tienden a comer de manera frecuente y sin pensar, buscando alimentos para calmar y satisfacer una mente y un sistema nervioso agotados.

*Fuente: www.lifespa.com/ayurvedic-lifetyle

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