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Vida de Expatriados: Cómo el Yoga Ayudó a Adaptarme

Algunas personas son ciudadanos del mundo por naturaleza, para otros la expatriación puede sentirse como un tsunami. Cuando te vas de “casa” a menudo es por trabajo, familia, amor … La razón está ahí, pero ¿cómo sobrevivir a ese cambio? Aquí te quiero ofrecer una perspectiva diferente para que veas cómo la práctica del yoga la puedes utilizar para cultivar resiliencia y avanzar en la vida.

Cuando tengo que escribir sobre la vida de expatriado, qué mejor que compartir mi propia experiencia, por haberlo hecho en cuatro países y cinco ciudades. Nacida y criada en la gran urbe de Santo Domingo (RD), en el 2004, la vida, bueno en realidad el amor, me empujó a convertirme en una expatriada. Extrañar familiares y amigos cercanos, entender y conectar con nuevas culturas, pasar de ser mujer de negocios a tiempo completo a ama de casa por algún tiempo, todo fue abrumador lo debo admitir. Aunque he viajado por unos tantos países y conocido otras culturas, pasar de turista a llegar a vivir en un país extranjero es un desafío cada vez. Hay que estar alerta, en modo aprendizaje permanente, sopesar las decisiones con el poco conocimiento del nuevo entorno, no permitir que la fatiga y el estrés se apoderen de lo mejor de uno por el bienestar de la familia.

Te has de preguntar, ¿Dónde está el yoga en todo eso?
Bueno, la práctica del yoga fue el elemento que me mantuvo estable. Durante las clases me sentía conectada conmigo misma, estaba en un espacio que conocía, donde no hacía esfuerzo alguno para entender lo que sucedía. Me permitió además conocer gente e irme integrando poco a poco al nuevo entorno. El yoga era mi ancla porque me proporcionó beneficios físicos y psicológicos también, la flexibilidad cultivada durante la práctica se tradujo en tolerancias y aceptación, dejando atrás la rigidez cultivada por los hábitos antiguos.

Lo vivido me marcó tanto, que mi deseo de compartir esta experiencia con otros me llevaron a convertirme en instructora de yoga y hacer una transformación de 360 ​​° en mi carrera, pudiendo hoy compartir lo vivido con otros iniciando con el conocimiento del cuerpo y enriquecido por la conexión con la mente.

La experiencia de la expatriación puede ser transformadora, en tus manos está gran parte de los factores de éxito. Te invito a que ajustes la forma en que manejas las cosas, sin predisposición, salte de los parámetros acostumbrados. El país o ciudad al cual llegaste puede ser temporal o no, sin embargo, recuerda sacar el mejor partido de esta experiencia. Cuando ves lo positivo, lo positivo llega a ti.

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